sábado 6 de septiembre de 2008

Por Robledillo de Gata





La verdad es que una vez que entras en Robledillo de Gata te sorprende la colocación de las casas, muchas en cuestas imposibles y calles muy estrechas en las que los coches casi rozan con las paredes. Pero la verdad es que es muy bonito y muy, muy tranquilo, perfecto para desconectar de todo, de hecho el móvil también se desconecta porque no tiene cobertura.
Hemos comprado aceite de oliva virgen de la Sierra de Gata y tiene muy buena pinta, las ensaladas y las tostadas del desayuno van a ser otras.
Hemos visitado además Cadalso, Gata y Pinofranqueado (en Las Hurdes), mañana iremos a Torre de Don Miguel para que J.Luis nos enseñe un poco la zona, ya os contaré.