viernes, 25 de octubre de 2013

Molesto reflujo gastroesofágico

La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) consiste en el ascenso del contenido gástrico al esófago, sin que se relacione con náuseas y vómitos. En condiciones normales esta situación es evitada por la existencia de una vuelva entre el esófago y el estómago, llamada cardias.
En ocasiones, puede aparecer ERGE sin que exista ninguna alteración de dicha válvula.
Se trata de una enfermedad frecuente que sufre el 15 % de los españoles.


SÍNTOMAS

Los pacientes con ERGE pueden tener síntomas más o menos molestos y presentar o no complicaciones. Esta variabilidad depende de factores como la duración de los episodios de ERGE, el volumen y agresividad (mayor o menor acidez) del material refluido, el tiempo de contacto de este material con la mucosa esofágica, la sensibilidad de cada persona frente al estímulo del ácido, etc. Los síntomas más frecuentes de la ERGE son la pirosis, la regurgitación alimenticia y el dolor torácico, y entre las complicaciones destacamos la esofagitis erosiva, la estenosis esofágica, el esófago de Barrett y la laringitis.

  1. La pirosis es el síntoma más típico y más frecuente de la ERGE. La pirosis es consecuencia del reflujo de jugo gástrico hacia el esófago, siendo referido por los pacientes como una sensación de ardor, quemazón o incluso de fuego que se inicia  en el epigastrio o en la “boca del estómago” y asciende por el centro del tórax, pudiendo alcanzar la garganta (faringe) y percibirse como un líquido ácido en bocaLa pirosis puede presentarse en cualquier momento del día, pero es más frecuente tras la ingesta y al estar acostado, especialmente cuando la ingesta ha sido reciente, o al agacharse. La pirosis puede presentarse casi todos los días, por temporadas o de forma ocasional, tener una intensidad y duración variable, siendo en ocasiones insoportable, pudiendo interferir en el descanso nocturno y en la actividad social, laboral o incluso sexual de los pacientes. 
  2. La regurgitación es un síntoma menos frecuente, que suele asociarse a la  pirosis, aunque no obligatoriamente, y que se percibe como la sensación de que el alimento asciende del estómago al esófago. Es frecuente que se perciba al agacharse o al acostarse tras una ingesta reciente, con la sensación de que la comida viene a la boca. En casos más graves el alimento, en forma de partículas, es detectado en la boca o faringe. Hay que distinguir la regurgitación del vómito. La regurgitación se produce de una forma espontánea y, al contrario que el vómito, no se precede de náuseas ni de arcadas. 
  3. El dolor centrotorácico de aparición aguda o brusca es otro síntoma que pueden presentar los pacientes con ERGE, por espasmos esofágicos. Es un dolor similar al de la cardiopatía isquémica (angina de pecho). Se debe sospechar que su origen es el RGE cuando se relaciona con la ingesta y no con el esfuerzo, y cuando mejora con fármacos alcalinos o antisecretores. En ocasiones puede ser muy difícil distinguir el dolor torácico provocado por la ERGE del dolor torácico de la cardiopatía isquémica (angina o infarto de miocardio). 

CAUSAS


Las causas que pueden producir ERGE son muchas, entre ellas se encuentran:


-La hernia de hiato
-El sobrepeso
-El embarazo
-El tratamiento con algunos medicamentos: 
  • Anticolinérgicos (por ejemplo, para el mareo).
    • Betabloqueantes para la hipertensión arterial. 
    • Broncodilatadores para el asma.
    • Bloqueadores de los canales del calcio para la hipertensión arterial.
    • Fármacos dopaminérgicos para el Parkinson.
    • Progestágenos.
    • Sedantes para el insomnio o la ansiedad.
    • Antidepresivos tricíclicos.
    -El alcohol
    -El tabaquismo




    TRATAMIENTO


    La ERGE no es una enfermedad homogénea y el tratamiento deberá individualizarse dependiendo de la presencia de esofagitis u otras complicaciones, así como de la intensidad y presentación diaria u ocasional de los síntomas. 


    a) Medidas generales: Debemos recomendar siempre una serie de medidas generales, potencialmente beneficiosas, que incluyan tanto hábitos de vida saludables como hábitos dietéticos. Mediante el cumplimiento razonable de estas medidas podemos conseguir el control de la enfermedad, especialmente en casos leves, que la enfermedad sea mejor tolerada o se requiera un menor consumo de fármacos. Los pacientes deben evitar el sobrepeso, las comidas muy copiosas, alimentos concretos que originen pirosis, el tabaco y las bebidas alcohólicas, las bebidas carbonatadas, zumos cítricos y acostarse en las 2-3 horas siguientes a las comidas. Los pacientes con síntomas nocturnos se pueden beneficiar de dormir con la cabecera de la cama elevada. 
     
    b) Tratamiento farmacológico: Tenemos dos grupos de fármacos para el  tratamiento de la ERGE

    Fármacos que actúan sobre la secreción gástrica ácida (alcalinos y antisecretores) y fármacos procinéticos: 

    Los alcalinos o antiácidos (almagato, etc) al neutralizar rápidamente la secreción gástrica ácida son eficaces en el control puntual de la pirosis. 

    Los antisecretores (antagonistas H2 e inhibidores de la bomba de protones (IBP)) disminuyen la secreción gástrica ácida y son los fármacos más eficaces en el tratamiento de la ERGE. 
    Los IBP (omeprazol, lansoprazol, pantoprazol, etc) son más potentes que los antagonistas H2 (cimetidina, ranitidina, famotidina, etc) y son el tratamiento de elección. Los IBP han demostrado su eficacia en el tratamiento de la ERGE, tanto en el control de los síntomas como en la curación de la esofagitis. 

    c) Tratamiento quirúrgico: está indicado en algunos casos en los que fracasa el tratamiento farmacológico, en determinados pacientes con estenosis péptica o con esófago de Barrett. El tratamiento quirúrgico se puede igualmente considerar en pacientes jóvenes que requieran de forma continua tratamiento con IBP para controlar sus síntomas. La cirugía antirreflujo, por vía abierta clásica o por vía laparoscópica, actúa sobre la unión esofagogástrica para dificultar el paso de contenido gástrico al esófago. 

    d) Tratamiento mediante gastroscopia: Los pacientes con estenosis esofágicas con síntomas (disfagia) se pueden beneficiar de la práctica de dilataciones mediante gastroscopia. Actualmente se están desarrollando técnicas endoscópicas para el tratamiento de la ERGE y del esófago de Barrett, disponibles únicamente en hospitales especializados, que en un futuro podrán adquirir mayor difusión y evitar en algunos casos la necesidad de tratamiento quirúrgico.


    No hay comentarios: